JACK DE FRANCIS F. COPPOLA
LA ACEPTACIÓN DE LA CRUZ
por Walter Ferrarotti
Antes de introducirnos de lleno en el análisis del film que no ocupa desarrollaremos brevemente algunos aspectos del simbolismo tradicional del Número, fuente en la que abreva Coppola para construir su película.
1. El Número y la Forma
“Los números son el más alto grado de conocimiento… El número es el conocimiento mismo.” (1)
“El conocimiento de los números es el mejor medio para acercarse a las verdades divinas.”
(Nicolás de Cusa)
Los números tradicionalmente representan ideas. La palabra “Idea” en la antigüedad era sinónimo de “Forma”, palabra que nos lleva a la geometría.Esto es, que con las “ideas” que surgen de la contemplación del número y su representación geométrica es posible construir un “puente” entre el hombre y el mundo de las Ideas, el mundo de los arquetipos. “El significado de la palabra arquetipo, se remonta a la tradición cultural del mundo griego. Typos, primitivamente, significa golpe, ruido hecho al golpear, marca dejada como consecuencia de un golpe. Arje agrega el sentido de principalidad, originalidad. Por tanto: golpe o marca original. El arquetipo es así una suerte de modelo original que impacta al hombre y lo atrae por su ejemplaridad, un primer molde -inmóvil y permanente-, una forma o idea concretada en una persona, que tiende a marcar al individuo, instándolo a su imitación. El Arquetipo supremo es Dios mismo, el ejemplar sumo, o mejor, el que contiene en sí las ideas ejemplares de todas las cosas.” (2)
Los tiempos decayeron y la riqueza de los símbolos fue eclipsada por el pensamiento moderno. Hoy los números sólo son cantidades en el “reino de la cantidad” (3), como se ha dado en llamar, con suma justicia, a nuestra época. De las tinieblas de la ignorancia los rescata el cine (o cierto tipo de cine), para que iluminen con su belleza simbólica la noche de la modernidad.Francis Ford Coppola construye simbólicamente su película sobre la base del Número y su “Forma”, es decir que se enanca en un lenguaje universal que nos permite religarnos con el mundo de los arquetipos divinos, y así con el Supremo Arquetipo, nuestro Creador.

Aquí se muestra a Cristo utilizando un compás para reconstruir la creación del universo a partir del caos primigenio… La geometría está simbolizada aquí a la vez en sentido individual y universal y en tanto que instrumento mediante el cual el reino arquetípico superior transmite orden y armonía al mundo vital.
2. El Cubo / La Tierra
“El cuatro es el número de la Naturaleza, pero no en su impulso vital, sino en su marco fijo, que no admite variación ni desbordamiento. Lo Real, Limitado y Rígido.” (4)
Los cuerpos cuadrados no están destinados a la rotación como los cuerpos esféricos. Su forma quebrada y el apoyo de su base sobre la horizontal nos dan la idea de inmovilidad o mejor de estabilidad en oposición a la dinámica del movimiento circular. El cuaternario se ha considerado siempre y en todas las Tradiciones como el número propio de la manifestación universal, es decir de todo lo creado.”El cuaternario se ve como presupuesto por la manifestación, en el sentido de que la presencia de todos sus términos es necesaria para el desarrollo completo de las posibilidades que ella comporta y por eso en el orden de las cosas manifestadas se encuentra siempre particularmente la señal del cuaternario; de ahí por ejemplo: los cuatro elementos…” (5) (tierra, agua, aire y fuego) en que se diferencia y con los cuales necesariamente se constituye la materia (6). También los cuatro puntos cardinales (norte, sur, este y oeste) que son las direcciones en que se desarrolla toda la creación. El cuadrado es el símbolo de la tierra por oposición al cielo, de “lo creado” por oposición a lo “no creado” y al Creador. El cuadrado como símbolo de lo material es la antítesis de lo trascendente. Los 3 (tres) primeros números corresponden a la Divinidad (La Santísima Trinidad) y el 4 (cuatro) a la materia inanimada, por esto se entiende sin conciencia, no sin vida. Por extensión, y sin forzar el símbolo, podemos llevar esta interpretación del cuadrado como lo terreno, a una simbólica de la ciudad (7), de la casa y del hombre (8) en cuanto ser terreno / material / sin conciencia (recordemos, que según la Tabla esmeraldina: “…lo que está abajo es como lo que esta arriba…”) (9) . El número cuatro o cuaternario alcanza su más elevada expresión en el plano de lo humano manifestándose en las cuatro virtudes cardinales: Prudencia, Justicia, Fortaleza y Templanza, dentro del ámbito de la Moral, ya que estas virtudes a diferencia de las teologales que son dadas por Dios, pueden ser alcanzadas por el esfuerzo del hombre.
3. La Tríada o la abolición de la Dualidad
“El TAO engendró a la unidad, la unidad engendró la dualidad, la dualidad produjo la tríada. La tríada dio vida a todas las cosas.” (10)
“El primer acto creador lleva a la aparición de lo ot ro. Del Dos representado como un punto frente a otro… El dos en cuanto dualidad se presenta como algo inarmónico, desequilibrado… ya que supone el inicio de la separatividad o de la multitud” (11) . Cuando el dos se presenta como una relación entre dos polos opuestos que se complementan equilibradamente, implica necesariamente la aparición de un tercer elemento como representativo de esta relación armónica. El número tres constituido por la unión de la Unidad y la Dualidad, es decir, por el Unidad que contiene a la Dualidad como dos realidades diferenciadas en apariencia, da lugar al Ternario (1 + 2 = 3). Esta es la verdadera realidad de las Tríadas sagradas, la terna que es una mónada, la Unidad en la multiplicidad. La forma geométrica del Ternario es el triángulo equilátero con el vértice hacia arriba, representando a la Divinidad (El UNO) que actúa armónicamente sobre el Dos. El Uno se eleva verticalmente por sobre la polaridad horizontal, realizando así la síntesis de los opuestos al contenerlos en su seno.”El TRES se constituye así en símbolo de la Divinidad en su vertiente trinitaria, reconocida como tal en toda la Tradición, y es aquí donde hablamos, con el lenguaje cristiano, del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo” (12) . La Trinidad hace referencia a una relación recíproca y permanentemente equilibrada entre sus partes. Es en este sentido trinitario en que cabe hablar del 3 = 1 + 1 + 1, la forma geométrica que representa esta relación es la de tres circunferencias entrelazadas. “El hombre hecho a imagen y semejanza de Dios debe presentar desde esta óptica una realidad trinitaria (la tri – unidad)… de cuerpo, alma y espíritu.” (13) Recordemos que tres son los atributos del Cristo naciente: Rey, Sacerdote y Profeta. Y tres son las virtudes teologales: Fe, Esperanza y Caridad.
4. La Esfera / El Cielo
“No- existencia y existencia son uno y lo mismo en su origen; sólo se separan cuando se vuelven manifiestos. Esta unidad se denomina profundidad. La infinita profundidad es la fuente donde se origina todo lo que hay en el Universo” (14) . Acabamos de decir que el número 3 (tres) representa lo divino. El número 10 (diez) también es símbolo de lo divino, pero por otro tipo de Ideas que surgen de su contemplación. El diez “… tiene el sentido de la totalidad, del acabamiento, del retorno a la Unidad tras el desarrollo del ciclo de los nueve primeros números.” (15) Su representación geométrica es el círculo. El círculo es una figura que no tiene quiebres, el movimiento circular es perfecto, inmutable, sin comienzo ni fin, ni variaciones. El círculo es la forma en que se representa el retorno a la Unidad. Es el regreso de lo manifestado, de la multiplicidad a su Principio, a su Origen.Figura tan simple y tan perfecta, fue tomada por la Tradición como símbolo de la Unidad Principal y del Cielo, y por extensión de lo Espiritual. El círculo expresa el soplo de la divinidad sin comienzo ni fin.
5. Jack. La tensión Tierra – Cielo
Conociendo, ahora, esta simbólica del cuadrado (como lo terreno / material / estático / sin conciencia), del Tres (como la superación vertical de la dualidad y así de lo Trinitario) y del círculo (como el retorno a lo Divino / Celeste / Espiritual) podemos intentar una aproximación a Jack. La película comienza con una fiesta de máscaras. La madre de Jack está disfrazada de bruja y su padre como el hombre de hojalata del Mago de Oz. Ambos están bailando en ronda (figura circular) alrededor de la pista del salón. Durante este baile la madre de Jack comienza a sentir los dolores del parto. Parto prematuro ya que sólo lleva dos meses de embarazo. Al hospital llegan con una pareja de amigos, un hombre y una mujer que estaban en la fiesta. Él disfrazado de paquete de cigarrillos (cubo) y ella de copa de champaña (círculo). La habitación del hospital donde va a nacer Jack tiene el número 34 (el tres, lo Trinitario y el cuatro, lo terreno). Jack tiene 10 (diez) años y nunca franqueó los límites de su casa. Sus padres construyeron un “paraíso” para él puertas adentro. Su habitación es como una torre circular ubicada en lo más alto de la casa, allí toma clases con su profesor particular. Jack desea y necesita salir de su casa, necesita del contacto con otros chicos, es por eso que quiere ir a la escuela. La madre se niega a este deseo, no quiere que lo señalen como un freak (fenómeno). Mas adelante lo vemos jugando con su mamá, un juego muy popular en E.E.U.U. que se llama “Marco Polo”. En medio de la oscuridad la madre lo persigue por todos los rincones de la casa. Jack se oculta debajo de la cama de sus padres, una vez que es descubierto, mientras insiste en manifestar su deseo de ir a la escuela, lo vemos pasar su mano por sobre la superficie de la parte inferior de la cama que se extiende sobre él. Al no ser el arte una ciencia exacta, y si tenemos en cuenta las formas que se nos revelan en esta escena, podemos relacionar la “cama” como símil a un gran cuadrado que se cierne por sobre Jack. El acto de pasar la mano por la superficie antes descripta nos indica, sumado a otros gestos que Jack realiza, que éste está como buscando una salida de ese cuadrado que se extiende sobre él. Inmediatamente después, antes de salir de su escondite, Jack se golpea la cabeza con la cama. Esta cama, asimilada ya al cuadrado, pertenece a sus padres, esto nos lleva a pensar que el cuadrado (la casa materna, el mundo terrenal de Jack) que “construyeron” sus padres es un obstáculo que en medio de la oscuridad impide el “crecimiento” de Jack. Recordemos que es la madre la que no deja que Jack vaya a la escuela, o lo que es lo mismo: no quiere que salga de la casa. Antes dijimos que el juego con su madre consistía en perseguir a Jack por todos los rincones de la casa en medio de la oscuridad. Podemos pensar entonces que Jack necesita salir (trascender sería la palabra) de los limites de esa casa que se le presenta como una “prisión” de cuatro (4) paredes. La casa, si nos atenemos a la simbología que esbozamos anteriormente, puede ser representada como un cubo, y la oscuridad en la cual se desarrolla el juego puede ser considerada como un atributo de lo terreno / material / sin conciencia. Ya que al estar escindido de lo divino, lo terreno se sumerge en lo tenebroso, careciendo de la luminosidad que le brinda la unión con lo espiritual / celeste. Este es el lugar donde la madre quiere recluir a Jack para preservarlo del “afuera”, e irremediablemente también de lo “alto”. Recordemos otra escena: Jack desciende las escaleras en el interior de su casa dentro de una caja de cartón (cubo), para luego aparecer en el exterior andando en bicicleta (movimiento circular). Esta escena termina cuando Jack se topa, montando su rodado, con la puerta del garaje (cuadrado) y le pide a su padre que coloque un aro de basquet (círculo) sobre este. Jack intuye íntimamente que debe haber un orden superior, un orden de jerarquías en donde lo circular (lo divino) está por sobre el cuadrado (lo terreno); Jack intuye que debe haber algo “más” que el mundo que sus padres, en especial su madre, construyeron para él. Podemos inferir, como hipótesis, que estas dos figuras: el cuadrado (lo terreno) y el círculo (lo divino) se encuentran en permanente tensión en Jack. Ya que el cuadrado (lo terreno) se le presenta como un Todo, que aún siendo limitado, no le permite el acceso a una dimensión más elevada de la Realidad, lo circular (lo divino). Esta tensión de ninguna forma es enfrentamiento, ya que lo terreno y lo divino se encuentran en diferentes planos de la Realidad. Lo terreno, decimos lo creado, está contenido en lo divino, el Creador. Esta tensión que se manifiesta en Jack es aparente e ilusoria: es el hombre que está tentado a creer que lo Real tiene su limite en el mundo concreto / material. Ahora tomemos el número 34 (número de la sala del hospital donde nació Jack) donde el tres, por ser el número de la Trinidad, simboliza lo divino y el cuatro lo terreno. Estos dos números sumados dan siete. Este último, es simbólicamente el número de la totalidad (16) por unir en sí lo terreno y lo divino. La simbología de este número logra su más bella expresión en la cruz (17) salvadora de Cristo donde se une: lo terreno (la humanidad de Cristo, los cuatro brazos de la cruz) y lo divino (la divinidad de Cristo, ya que al ser engendrado por el Padre de su misma sustancia, en Él se manifiestan: Él Padre, Él Espíritu Santo, y Él mismo, es decir las tres Personas de la Trinidad). La figura geométrica que representa al número 7 (3 + 4) es un triángulo que comparte su base con el lado superior del cuadrado y se lo llama

septenario. Esta figura aparece representada en Jack en su variante tridimensional. Cuando Jack comienza a ir a la escuela es aceptado por un grupo de cuatro (4) chicos que lo invitan a una casa que construyeron sobre un árbol (18) . La construcción de esta casa del árbol consta de una base con forma de cubo y de una parte superior con forma de pirámide de cuatro cara. Si trasladamos las formas esta casa al plano, éstas guardan la misma representación que el septenario (ver figura más arriba). Promediando la película esta casa, más exactamente la parte inferior (lo cúbico), va caerse del árbol quedando el techo (la pirámide) suspendida de las ramas. En esta escena volvemos a vislumbrar la tensión existente entre lo terreno (el cubo) y lo divino (aquí lo triangular) (19) . El árbol que tenemos como marco en esta escena puede ser tomado como el “Eje del mundo”: “Dado que sus raíces se sumergen en el suelo y sus ramas se elevan en el cielo, el árbol es universalmente considerado como un símbolo de las relaciones que se establecen entre la tierra y el cielo”. Así podemos inferir que esa separación abrupta entre el cubo y la pirámide de cuatro caras, y la posterior caída del cubo desde lo alto del árbol es una ruptura entre lo terreno y lo divino en el marco del eje del mundo, el árbol (20) . Es interesante recordar que la casa del árbol se cae porque una mariposa se apoya sobre una astilla levantada del marco de la ventana (es evidente que la ventana guarda la forma de un cuadrado). La mariposa al posarse sobre esta astilla hace que vuelva a su lugar, reconstruyendo de esta manera el marco de la ventana. Simbólicamente la casa del árbol (el mundo de Jack) se cae porque el marco de la ventana, es decir el cuadrado / lo terreno, terminó de constituirse. Jack experimentó al máximo las posibilidades del cuadrado, las posibilidades de lo terreno, ahora necesita trascenderse, necesita ir hacia lo alto como el vuelo de la mariposa. En forma graciosa e inteligente Coppola nos muestra que la casa se cae por “el peso” de la mariposa. Esta nos da la idea de regeneración, un ser que abandona su antigua vestidura, que deja de reptar por tierra para transfigurarse en un ser alado que surca el cielo. Este es el camino de Jack y es por eso que “el peso” de la mariposa hace caer la casa, separando lo terreno (la vieja vestidura) de lo divino. Inmediatamente después de esta caída, Jack va a empezar a tomar conciencia de la precariedad de su vida. Una compañera de Jack está comentando en clase que cuando tenga 28 años quiere estar casada y tener muchos hijos. Jack por lo bajo y llorando murmura que cuando sea grande quiere ser un “ser vivo”. El cambio que se produjo en Jack con sus nuevos amigos fue necesario para traspasar los límites de su “casa” materna y así ampliar su horizonte. Pero es evidente que a Jack no le bastó, si no sería inexplicable su angustia y su tristeza. Si bien esta amistad es símbolo de la amistad con Dios (21) y esto se ve reflejado en la construcción de la casa del árbol (la unión de lo divino, la pirámide y lo terreno, el cubo) no basta para Jack, de ahí la precariedad de esta casa. Lo cierto es que este cambio se operó en lo horizontal, es decir en el ámbito de lo terreno, es de suyo que por este motivo cae la casa del árbol. Cuando hablamos de lo terreno (el cuadrado / el cubo), hablamos de lo humano y como sabemos lo humano es finito, precario y limitado. Jack, aunque aún no lo sepa, está buscando aquello que no tiene límites, aquello que es eterno, lo divino. Esta idea también podemos contemplarla en las características del cuadrado y del círculo, figuras que representan respectivamente, como vimos, lo terreno y lo divino. El cuadrado al ser una figura quebrada nos da la idea de límite, y así de finitud. El círculo al ser una figura sin quiebres nos da la idea de una línea que no tiene ni comienzo ni fin, es decir de infinito o de eternidad. Jack intuye que no basta con tener una familia y con tener amigos. Jack necesita trascender, necesita trascenderse. Es así que invita a su maestra a un baile de estudiantes. Esto es, comienza la busca del polo opuesto, lo femenino, para complementarse. Pero esta vía se le presenta inaccesible. La maestra se niega y Jack desilusionado cae de una escalera (como antes cayó la casa, recordemos) sufriendo un infarto. Convaleciente y ya en su habitación es visitado por su mamá quien le regala una caja (cubo) que contiene en su interior tres bolas (esferas), mientras le informa su decisión de que él no va a ir más a la escuela, con la excusa de preservarlo de otro ataque. Luego le canta una canción que reza entre sus estrofas: “…Tú me perteneces…” Jack le devuelve la caja con las bolas, no las quiere, no puede aceptarlas. Las esferas (lo divino, recordemos que son tres) no pueden estar contenidas en el marco del cubo (lo terreno). Es a la inversa, lo circular contiene al cuadrado, lo divino / el Creador debe contener lo terreno / la creación. La madre de Jack es el polo material que lo retiene dentro del cubo / terreno / casa, no deja que desarrolle todo su potencial, evitando de esta forma la posibilidad latente que hay en Jack de trascendencia. Recordemos que madre viene de “mater” que significa materia. Tal vez, por este motivo el disfraz de bruja que lleva la madre de Jack al comenzar la película. Podemos deducir hasta aquí, por los índices que nos da el film, que Jack tiene que salir del cuadrado (lo terreno / estático / sin conciencia) para ir hacia lo circular (lo celeste / divino / espiritual), para que este contenga a aquel, y de esta forma llene de sentido y de luz la vida de Jack.
6. La Tetrakis Pitagórica o la Vía de la Tierra al Cielo
Jack tiene una extraña enfermedad que lo condena a envejecer cuatro (4) años por cada uno (1) de vida. Luego de un corto prólogo la película se desarrolla cuando Jack tiene diez (10) años.La fórmula numérica de la Tetrakys pitagórica es la siguiente: 1 + 2 + 3 + 4 = 10
Habíamos escrito más arriba:”El cuaternario se ha considerado siempre y en todas partes como el número propio de la manifestación universal…(22) ” El cuatro es el número de la manifestación física de la Realidad, es el número de la materia e incluso del hombre como ser terreno sin conciencia. El denario (10) formado por 9 + 1 nos conduce a la idea de la multiplicidad que regresa a la unidad. Los números en su manifestación sucesiva que va del 1 al 9 logran cumplimentar un ciclo para luego recomenzar otro nuevo en un nivel superior (23) . Ciclo, está tomado del latín “cyclus” y este del griego “círculo”. Podemos entonces representar al número diez (10), es decir el regreso de la multiplicidad a la Unidad, como un círculo (una línea que sin quebrarse retorna al punto de partida). El círculo dividido en cuatro partes iguales por una cruz formada de dos diámetros perpendiculares representa la relación entre el cuaternario y el denario. El cuaternario está representado geométricamente por el cuadrado, si se lo encara en su aspecto “estático”; pero, en su aspecto “dinámico”, como es el caso aquí lo está por la cruz; ésta cuando gira en torno a su centro, engendra la circunferencia, que, con el centro, representa al denario, el cual, según antes hemos dicho, es el ciclo numérico completo” (24) . Si entendemos bien, el cuatro que irrumpe trágicamente en la vida de Jack es el número que se repite cíclicamente por cada año hasta llegar a los 10 años de vida (el 4 genera al 10 / la cruz engendra al círculo). Y los 10 (diez) años de Jack representan el ciclo que cumplió la multiplicidad (lo material) para volver a la Unidad (lo divino), es decir que lo terreno (el cuatro) en Jack ya cumplió su ciclo, es tiempo de trascender, de volver a la Unidad. Habíamos dicho que Jack tenía que salir del cuadrado (lo terreno / material / estático) para ir hacia lo circular (lo celeste). En la fórmula de la Tetrakys podemos ver que los primeros cuatro números generan el diez o lo que es lo mismo, el cuaternario da lugar al denario. Pero, para que esto sea posible es necesario que tal cuaternario sea dinámico y no estático como el cuadrado. La representación geométrica de dicho cuaternario es la cruz.

Es así que, para que Jack pueda salir del cuadrado (lo terreno) e ir hacia lo circular (lo divino), antes tiene que pasar por la cruz. Esto es, Jack debe asimilarse a la figura crística aceptando su enfermedad, la precariedad de su vida. La enfermedad de Jack, a pesar de ser trágica como toda cruz, es una cruz ligera porque pudo elevarse por sobre lo estático, lo limitado, lo rígido del cuadrado, y así apoyarse en lo circular de lo Divino. La cruz que al girar da lugar al círculo es un símbolo del camino que tiene que seguir Jack, que tiene que seguir todo hombre. Jesús… “Decía a todos: ‘Si alguno quiere venir en pos de mí, niéguese a sí mismo, tome su cruz cada día, y sígame’ ” (San Lucas 9, 23)
7. El mástil / La Cruz. La unión Cielo / Tierra.
La cruz nos lleva a una de las primeras escenas de la película. Veamos. Los padres de Jack están siendo informados por los médicos del mal que padece su hijo. Mientras los médicos explican los pormenores de tal enfermedad, Jack está en brazos de su madre observando atentamente el lugar. Primero mira hacia el cielo raso donde fija su atención sobre un plafón esférico, baja la vista y descubre en una repisa un velero en miniatura con su palo mayor erguido y sus velas desplegadas. Continúa el descenso de su mirada para posarse en un televisor (cubo ) encendido donde pueden verse tres células (circulares) entrelazadas que están siendo contenidas por una circunferencia mayor. El eje de esta escena se encuentra en los ojos de Jack, cuando mira hacia arriba verticalmente ve un plafón / esfera (Lo divino / espiritual). Cuando mira horizontalmente ve el televisor / cubo (lo terreno / el hombre) con tres células / círculos (la Trinidad) en su interior. Aquello que une lo esférico y lo cúbico, y su significación Cielo / Tierra como dos planos de lo Real, es el velero con su mástil vertical. Hablemos, entonces del mástil o palo mayor.”Entre los símbolos descubiertos en los osarios judeocristianos arcaicos, tenemos… la nave. Y esta nave es tal como podíamos esperar, con la antena cortando el palo mayor, lo que le da la forma de una cruz. La nave con su arboladura aparece pues como una figura de la cruz salvadora. Este parece ser la forma más antigua del simbolismo salvífico de la nave, que persistirá más adelante. Incluso cuando se identifique a la nave con la Iglesia, el palo mayor seguirá siendo el símbolo de la cruz” (25) . En Homero encontramos una prefiguración de la crucifixión cuando Ulises es encadenado al mástil de su navío para no sucumbir a la seducción de las sirenas que atraen con sus encantos y despedazan a los viajeros. Marechal nos dice al respecto: “Y el héroe, encadenado al mástil, oye la voz de las sirenas y en su canción temible se alecciona; más no desciende a ellas, porque está sujeto de pies y manos, ni abandona el rumbo de la dulce patria, porque la virtud del mástil lo protege. Pero la verdad fue revelada a los pequeñitos; y es el verbo humanado que nos la reveló no lo hizo sin dejarnos el mástil de la fortaleza, el mástil de dos brazos en cruz a que se dio Él mismo para enseñarnos la verdadera posición del navegante, y que abarca toda vía y ascenso, en la horizontal de la amplitud y en la vertical de la exaltación. Laus Deo et Agno (26).” (27) Podemos decir que la escena que describimos más arriba, guarda la clave de la película. El mástil es el punto de encuentro entre, lo esférico / divino / espiritual y lo cubico / terreno / material. El mástil, figura que representa la cruz, es el lugar donde se rectifica el desvío tomado por el hombre luego de acaecido el pecado original. La cruz devuelve al hombre, separado de su Creador, la posibilidad de la filiación divina al unir el travesaño horizontal (lo terreno / el hombre) con el travesaño vertical (lo divino / el Creador).
8. Siete años después… (28)
“Yahveh, ¿Quién morará en tu tienda? Quién habitará en tu santo monte? (Salmo 15, 1)
ntes habíamos hablado del septenario (7) constituido por 3 + 4, estos dos números aparecen en la sala de partos donde nace Jack y se reiteran a lo largo de toda la película. También dijimos que estos dos números, el 3 como número de lo celeste y el 4 como número de lo terreno están en franca tensión en Jack, quien debe trascender lo terreno para acceder a la vía que conduce a lo divino. Cuando Jack logra, por fin, aceptar su enfermedad y la precariedad de su vida, todo aquello que está en el plano de lo terrenal: su familia, sus amigos, la escuela, etc., adquieren un nuevo sentido para Jack, ya que ahora no son el Todo de su mundo, lejos de ello están enmarcados por un Principio mayor que los supera, los contiene y los ilumina a la vez. Recordemos la escena en donde Jack anuncia que decide volver a la escuela. Lo primero que ve el espectador son dos periódicos extendidos verticalmente cubriendo a los padres de Jack que los están leyendo mientras desayunan. Jack aparece en un pequeño espacio, un intersticio apenas, entre esos periódicos desplegados por sus padres. No nos es difícil ver, en esta puesta en escena, un gran cuadrado en la figura que forman los periódicos unidos. Y podemos considerar al intersticio que da lugar a la aparición de Jack, como a una grieta que éste logró abrir en el cuadrado, encontrando así una salida que le permite romper y abandonar la rigidez del cubo y ascender a un plano totalizador. Mucho más significativa es esta escena, si tenemos en cuenta que aquellos que están formando el cuadrado con los periódicos son sus padres. De esta manera, al abrir una grieta en el cubo, logró una comunicación con el arriba ordenando y poniendo en su lugar los diferentes planos de la Realidad, es decir que pudo integrar lo terreno (4) con lo divino (3), en otras palabras alcanzó la totalidad, el septenario (7). Es por eso que la película retoma la vida de Jack siete (7) años después. En el epílogo lo vemos a Jack viejo, deberíamos decir sabio, a pesar de sus diecisiete (17) años.

Este dibujo caligráfico zen japonés representa armoniosamente la “creación” mediante la simple progresión desde la unidad del círculo, pasando por el triángulo hasta la forma manifiesta del cuadrado. (29) “
Jack tiene que realizar el camino inverso, salir del cuadrado, pasar por el triángulo, integrar los dos anteriores y así llegar al 7 (siete), para luego alcanzar la decena (diez), la vuelta a la Unidad. De ahí los 17 (diecisiete) años de Jack (3 + 4 = 7 + 10 = 17). Jack es el encargado de dar el discurso de graduación. El paisaje que enmarca esta escena es una cadena de montañas en profundidad de campo, que no parecen estar más altas que el lugar donde se encuentra Jack, dándonos la idea de que éste accedió a un lugar elevado. El escenario donde Jack da el discurso es circular, está soportado por cuatro columnas y su “techo” es la infinita y bella bóveda celeste. Jack al poder integrar en su verdadera dimensión lo terreno (cuatro) y lo divino (tres) a imitación de Cristo que integró estas dos realidades en la cruz, llega a la totalidad (siete) conquistando las alturas (montañas) y adhiriéndose así a lo divino (él número diez, él círculo, lo celeste) y apoyándose en lo terreno / material (las cuatro columnas). En otras palabras, Jack debe apoyarse en las cuatro virtudes cardinales (Prudencia, Justicia, Fortaleza y Templanza) y en las tres virtudes teologales (Fe, Esperanza y Caridad) y así lograr la santidad por intermedio del Espíritu Santo y sus siete dones (sabiduría, inteligencia, consejo, fortaleza, ciencia, piedad y temor de Dios) y de esta forma hacerse hijo de Dios (diez), ya que… “Todos lo que son guiados por el Espíritu de Dios son hijos de Dios… herederos de Dios y coherederos de Cristo, ya que sufrimos con él, para ser también con él glorificados.” (Romanos 8, 14-17). “Si mi servidor triunfara: será exaltado y elevado a una altura muy grande” (Isaías 52, 13)
9. El Principio de Simetría. Definición
“La repetición de un objeto, una palabra, una frase, un gesto y hasta una entera situación, produce -provoca- en el espectador el deseo de su “lectura”, de su interpretación. Este “pasaje”, dado por el “principio de simetría”, se corresponde con el paso del índice al símbolo. Cualquier objeto puede convertirse en simbólico en la medida en que, previamente, se lo haya mostrado en su carácter funcional, indicial, es decir: que indique exactamente su función en el mundo de los objetos. Un encendedor, una silla, esta hoja en la que estoy escribiendo, pueden alcanzar el status de símbolo, solo si previamente son mostrados como cosas que exhiben las cualidades propias para las que fueron creadas y después, entonces, pueden ser “desviadas”, desplazadas al plano simbólico.” (30)
Tomando esta definición de Angel Faretta como guía, intentaremos desarrollar la interpretación de Jack partiendo de algunos elementos que se reiteran durante la película y que de esta manera “exigen” nuestra lectura.
10. La mariposa. Muerte y resurrección.
“Jesús le respondió:Yo soy la resurrección. El que cree en mi, aunque muera, vivirá; y todo el que vive y cree en mí, no morirá jamás…” (San Juan 11, 25)
“Uno de los aspectos del simbolismo de la mariposa está fundado en sus metamorfosis: La crisálida es el huevo que contiene la potencialidad del ser; la mariposa que sale es un símbolo de resurrección. También es, si se prefiere, la salida de la tumba” (31) . El icono “mariposa” aparece en tres escenas: La primera al comienzo de la película cuando Jack está jugando en el jardín y observa la salida de una mariposa de su crisálida. La segunda escena, que ya describimos, muestra a una mariposa posándose sobre la arista de la ventana en la casa del árbol y “provocando” la caída de la misma. En la tercera escena Jack ya sufrió el infarto y está recluido en su casa. Se asoma a la ventana y ve una mariposa volando, con la luna llena (figura circular) como marco. Ésta, se posa en la ventana (como antes se posó en la ventana de la casa del árbol provocando la caída), Jack la toma en sus manos y descubre que está muerta. En estas tres escenas simétricas, Coppola construye el símbolo de muerte y resurrección. Nos muestra el ciclo vital de la mariposa y su precariedad. Estas ideas nos conducen a asimilar este símbolo a la vida de Jack. Habíamos dicho que éste debía aceptar su enfermedad, aceptando de esta manera su cruz, su sacrificio. Esta aceptación lo lleva indefectiblemente a vivir una muerte simbólica y su posterior resurrección (32) . La “casa”, especialmente la casa materna, es como el capullo del cual Jack debe desprenderse para salir a una realidad totalizadora y así poder desarrollar las potencias que guarda en sí. Recordemos la escena en donde Jack / bebé mira en el televisor (cubo, lo terreno / estático) las tres células circulares (lo divino / la Trinidad). Y también la escena, cuando la madre de Jack le regala la caja (cubo) con las tres bolas (lo Trinitario) dentro. Si intentamos pensar analógicamente lo que Jack guarda en sí como potencia es lo divino, la Trinidad (las tres esferas), lo interior del hombre que debe abrirse paso para no ser ahogado por lo exterior, por lo que envuelve al hombre, lo terreno (el cubo). El gusano surge de nuevo a la vida dejando su antiguo ropaje y transfigurándose en un ser alado, la mariposa. Cuanta diferencia hay entre un gusano que se arrastra por tierra y la mariposa que puede elevarse hacia el cielo. Ese es Jack, que debe morir a lo terreno para elevarse a lo divino. Cuando Jack decide volver a la escuela lo vemos romper su “casa” de cartón estirando sus piernas y sus brazos, esta imagen nos remite a la escena del comienzo: cuando la mariposa rompe la crisálida y la abandona para volar. Jack ahora, como la mariposa, atraviesa la “muerte” y “resucita” transfigurándose en un nuevo ser. Y así, como aquella, puede elevarse hacia el Cielo. “Dichoso y santo el que participa en la primera resurrección; la segunda muerte no tiene poder sobre estos, sino que serán Sacerdotes de Dios y de Cristo y reinarán con él mil años.” (Apocalipsis 20, 6)
11. La estrella fugaz
“Los hombres prudentes resplandecerán como el resplandor del firmamento, y los que hayan enseñado a muchos la justicia brillaran como las estrellas por los siglos de los siglos” (Daniel 12, 3)
La escena central de esta construcción simbólica se desarrolla en la habitación de Jack cuando su maestro le dice que tiene que aceptar ser una estrella fugaz, una luz esplendorosa que iluminará todo el cielo, aunque apenas por un instante. Jack le responde que él quiere ser sólo una estrella ordinaria. El maestro le contesta que no se puede hacer algo ordinario de lo que ya es extraordinario. En esta escena Jack está sentado, deprimido y cabizbajo, detrás de él podemos observar la pantalla de una lámpara con motivos de un cielo nocturno estrellado. Al comienzo de la película vimos a Jack sobre la cama tendida con sábanas que tienen dibujos de grandes estrellas color oro sobre un fondo azul oscuro. La última escena que viene a cuento describir, es la que se desenvuelve durante el epílogo (7 años después). Jack, ya anciano -índice de sabiduría en todas las Tradiciones, aunque tristemente nuestra época lo haya olvidado- está vestido con una toga de graduación de color azul oscuro. Y de todos los graduados, él es el único que lleva una estola de color oro. Estola, tiene una construcción fonética y etimológica similar a estela (33) . Ésta última es, como sabemos, la señal que deja en el cielo un cuerpo luminoso. La Estola que viste el sacerdote durante el ritual de la santa misa es símbolo del “… vestido de la santidad con que el sacerdote debe servir a Dios y brillar ante los hombres…” (34) Dado el carácter celeste de las estrellas se las presenta “… como símbolos del espíritu y, en particular, del conflicto entre las fuerzas espirituales, o de la luz, y materiales, o de las tinieblas” (35) . Este combate entre lo espiritual y lo material es el que tiene que librar Jack, quien necesita poner luz sobre las tinieblas que sobrevuelan su corta vida. Y esa luz sólo la encontrará en su interior. Al aceptar la fugacidad de su vida, Jack se transfigura en un ser luminoso. Adquiriendo de esta forma un nuevo hábito, su toga azul y su estola de oro. Jack es la estrella, el cuerpo luminoso que logró fundirse con el cielo / lo divino y así brillar para que todos lo vean. De ahí el auditorio que escucha atentamente las palabras de Jack, que se les y se nos presenta, ya que también somos sus espectadores, como un modelo a seguir. Jack al hacerse semejante a Cristo se acercó al Arquetipo Original, convirtiéndose él mismo en un “modelo ejemplar”, es decir en un arquetipo que a través de su vida ejemplificadora nos insta a su imitación y por extensión a la de Cristo, quien dijo: ” Sean perfectos como vuestro Padre celestial es perfecto.” “Y ten cuidado de hacerlo conforme al modelo que te fue mostrado en la montaña.” (Exodo 25, 40)
12. El sendero llano
“…enséñame a hacer tu voluntad, porque tú eres mi Dios. Que tu espíritu bondadoso me guíe por una tierra llana” (Salmo 143, 10)
Por último, otro de los elementos que se reitera en Jack, es el “cordón de vereda”. Veamos qué interpretaciones podemos extraer de este índice poco común. En su primer día de clases, vemos a Jack con los brazos extendidos y haciendo equilibrio sobre un cordón como si estuviera caminando por una cuerda floja. Si intentamos relacionar esta escena con los símbolos que venimos trabajando a lo largo de este ensayo, podemos “leer” que este equilibrio que Jack tiene que mantener se debe a la aparente tensión existente entre lo terreno y lo divino. En la segunda escena: Jack viene de ser rechazado por su maestra. Cae por una escalera sufriendo un infarto. Y luego de no aceptar el “regalo” de su madre (la caja con las bolas), escapa de su casa en busca de aquello que no pudo hallar en su maestra y se dirige a un Pub con la intención de encontrar a la madre de su mejor amigo, quien lo invitó en una escena previa creyendo que Jack era un hombre adulto. Luego de una noche desastrosa que para Jack concluye en la cárcel, vuelve a su casa deprimido, está lloviendo torrencialmente y comienza a caminar por el cordón de la vereda, lo hace durante un tramo hasta que ya no puede continuar porque éste está roto. Habíamos dicho que Jack agotó todas las posibilidades en el mundo terreno / material, el último intento que realiza es encontrar el polo opuesto, lo femenino. Primero es su maestra, más tarde la madre de su amigo. Recordemos que para poder ingresar a la casa del árbol Jack tiene que llevar una revista pornográfica. De esta forma es “iniciado” (por “abajo”) en el reconocimiento de ese polo femenino. Esta busca del polo opuesto, solo puede darse en la horizontal, ya que lo femenino y lo masculino conforman juntos una dualidad (el número 2). Esta dualidad que se manifiesta en el plano de lo terreno / material se resuelve trazando la vertical, donde los dos polos se unen dando lugar a un tercer punto que los contiene, realizando así la síntesis. La figura geométrica de esta operación es el triángulo y el número que lo representa es el tres (3), símbolo de lo divino. Es interesante añadir que este cordón que ahora esta destruido, antes conducía a la casa materna de Jack, ya que la vemos a ésta a unos metros delante de él. Todo cordón de vereda que se precie de tal se extiende en la horizontal, este cordón destruido, este camino que se interrumpe abruptamente nos está indicando que el regreso a la casa materna, como toda vía o toda busca que se desarrolle en la horizontal, ya es imposible para Jack. Por este mismo motivo la busca del polo femenino resulta fallida. La busca de Jack, aún a tientas, es hacia arriba, hacia lo vertical, hacia el lugar donde las polaridades desaparecen, los opuestos se integran y lo terreno es iluminado desde otra dimensión. Jack solo tiene una vía y esa vía conduce al cielo. La tercer escena en la que aparece el elemento cordón es hacia el final de la película cuando Jack decide a pesar de las dificultades y de la opinión contraria de su madre volver a la escuela, aquí lo vemos ir corriendo hacia su clase. Esta carrera comienza a realizarse en el cordón de la vereda, que a diferencia del anterior es un cordón (un camino) que no presenta ningún tipo de obstáculo. Si relacionamos esta actitud de Jack de correr por el cordón, con la primera actitud de hacer equilibrio y la segunda, en donde Jack deprimido camina por el cordón que luego aparece roto, podemos hacer un seguimiento de los estadios (36) que atravesó Jack a lo largo de la película. Este tercer estadio se da cuando, luego de aceptar su cruz, el caminar se le hace más ligero, presentándosele el camino como un sendero llano. Jack corre como si la carga de su enfermedad, de su precariedad ya no pesaran. Esto es: al lograr ordenar los diferentes planos de la Realidad, subordinando lo terreno a lo divino y así inscribir la cruz en el círculo, es la divinidad, es decir Dios mismo quien carga la pesada cruz de Jack.
“Venid a mi todos los que estáis fatigados y sobrecargados, y yo os daré descanso. Tomad sobre vosotros mi yugo, y aprended de mí, que soy manso y humilde de corazón; y hallaréis descanso para vuestras almas. Porque mi yugo es suave y mi carga ligera.” (San Mateo 11, 28-30)
Ficha técnica:
“Jack” es una película dirigida por Francis Coppola
Protagonizada por Robin Williams, Diana Lane, Bill Cosby, Jennifer Lopez, Fran Drescher, etc.
Escrita por James De Monaco y Gary Nadeau
Música de Michael Kamen
Producida por American Zoetrope
Año de estreno 1997
Notas
1) Platón, Epinomis. Citado por Matila Ghyka en “El número de oro”, Editorial Poseidón.
2) Padre Alfredo Saenz. Héroes y Santos, Editorial Gladius.
3) Nombre dado a nuestra época por Rene Guenon.
4) Lanza de Vasto, Simbolismo del número. Revista cielo y tierra n* 3 1982. Citado por Ancochea Germán en El simbolismo del número de Editorial Obelisco.
5) Rene Guenon, Símbolos fundamentales de la ciencia sagrada. Editorial Eudeba.
6) El fuego se considera a menudo el elemento motor, que anima, transforma y hace evolucionar de uno a otro los tres estados de la materia, sólida (tierra), líquida (agua), gaseosa (aire). El ser de fuego simboliza el agente de toda evolución. El aire y el fuego son los principios masculinos y activos; y el agua y la tierra los principios pasivos y femeninos. Estos cuatro elementos: aire y fuego (principio masculino) y tierra y agua (principio femenino) unidos, dan lugar a la creación (especialmente a lo humano), de aquí la simbólica del cuadrado que da lugar a un orden cuaternario de la naturaleza y de las etapas de la vida humana: AGUA-AIRE-FUEGO-TIERRA / INVIERNO-PRIMAVERA-VERANO-OTOÑO / INFANCIA-JUVENTUD-MADUREZ-VEJEZ / FORMACIÓN-FLORECIMIENTO-CULMINACIÓN-DECLIVE, etc.
7) El cuadrado presenta un carácter de estabilidad, que simboliza a la manifestación solidificada, así como el modo de vida sedentario se expresa por la forma cuadrada de la ciudad, mientras que los campamentos y las tiendas nómadas son circulares. La construcción cuadrada de las ciudades es de larga data, tanto en un sin número de tradiciones religiosas pre-cristianas, como en el cristianismo. El modelo de este último lo encontramos en el Apocalipsis de San Juan, cuando nos habla de la forma de la Jerusalén celestial: “El que hablaba conmigo tenía una caña de medir, de oro, para medir la ciudad, sus puertas y su muralla. La ciudad es un cuadrado: su largura es igual a su anchura…” (Apocalipsis 21, 15-16) En la edad media, se edificaban ciudades cuadradas, teniendo en cuenta este modelo que enuncia el Apocalipsis. La ciudad, centro del espacio, es cuadrada, con cuatro puertas cardinales (Norte, Sur, Este y Oeste).
8) La casa, morada del hombre, se construía de acuerdo a esta simbología (lo de abajo es como lo de arriba). La forma tradicional del templo cristiano es asimilada a la figura de un hombre tendido, con la cabeza hacia el oriente. “La disposición de la iglesia material representa el cuerpo humano, pues la cancela, o el lugar donde está el altar, representa la cabeza, y la cruz de uno y otro lado, los brazos y las manos; por último, la otra parte, que se extiende desde el Occidente, todo el resto del cuerpo”. Durand de Mende, citado por Jean Hani en “El simbolismo del templo cristiano”. Editorial Olañeta.
9) Para explicarlo sucintamente: La Tabla Esmeraldina es un conjunto de máximas que conforman el cuerpo principal de la doctrina Hermética, originada en el antiguo Egipto. En la Edad Media la van a tomar y a hacer suya los alquimistas musulmanes, judíos y cristianos (entre estos San Alberto Magno, maestro de Santo Tomás de Aquino, quien también fue iniciado en el arte de la alquimia). Estas máximas son trece, nosostros transcribimos la segunda de ellas: “Lo que está abajo es como lo que está arriba, y lo que está arriba es como lo que está abajo, para realizar los milagros del uno” En el Padre nuestro evangélico encontramos una analogía a esta máxima: “Que se haga tu voluntad así en la tierra como en el cielo”. Aquí se habla de una analogía esencial entre el microcosmos (el hombre/lo terreno/el abajo) y el macrocosmos (lo divino/lo celeste/el arriba).
10) Lao Tse, Tao Te Ching.
11) Germán Ancochea, María Toscano. El simbolismo del número. Editorial Obelisco.
12) Idem anterior.
13) Idem anterior.
14) Lao Tse, Tao Te Ching, El Principio.
15) J. Chevalier y A. Gheerbrant, Diccionario de los símbolos. Ed. Herder.
16) El Siete, número por excelencia de la plenitud y totalidad aparece como culminación de los días de la creación. En el día séptimo, culminando el proceso creador, Dios Padre descansa. Dios creo al mundo en 6 días, para realizarlo, tuvo que salirse de sí mismo, dando lugar a la creación. Al séptimo día descansó, esto es volvió hacia sí, hacia la totalidad.
17) “Clemente de Alejandría dice que de Dios, “Corazón del Universo”, parten las indefinidas extensiones que se dirigen hacia arriba, abajo, derecha, izquierda adelante y atrás; dirigiendo su mirada hacia estas seis extensiones como hacia un número siempre igual, él acaba el mundo; él es el principio y el fin (el alfa y el omega); en él se acaban las seis faces del tiempo y de él reciben su extensión indefinida; he ahí el secreto del número 7″. Citado en “El simbolismo de la cruz” de René Guénon. Editorial Obelisco.
18) Los medios por los cuales estos chicos aceptan a Jack, son el basquet y el andar en bicicleta, es decir por lo circular. En estas escenas son preponderantes las figuras circulares (pelota de basquet, aro, bicicletas, etc.)
19) Recordemos lo dicho sobre el Ternario (1 + 2) y sobre la Santísima Trinidad.
20) El árbol arquetípico que une cielo y tierra es el árbol prohibido por el cual cayeron nuestros primeros padres, Adán y Eva. Este árbol, eje del mundo, así como une lo celeste con lo terreno, también lo separa. Objeto del pecado, abrió nuestros ojos externos para cerrar los ojos de nuestro interior. Es de este árbol, cuentan algunas Tradiciones, del que fue construida la cruz en la cual crucificaron a Cristo.
21) “Yo no los llamo servidores… los llamo amigos porque les he dado a conocer todo lo que oí de mi Padre” (Juan 15, 15).
22) René Guénon, Símbolos fundamentales de la ciencia sagrada. Editorial Eudeba.
23) Jesucristo es crucificado a la hora tercera, comienza su agonía a la sexta y muere a la novena: “Consumatum est”, es decir “Todo se ha consumado”… y Jesús vuelve al Padre, a la Unidad (el número 10). Recordemos que 9 (nueve) son los meses del embarazo. Es decir 9 (nueve) son lo meses, el ciclo que tiene que cumplimentar el nuevo ser para “salir” a la vida.
24) René Guénon, Símbolos fundamentales de la ciencia sagrada. Editorial Eudeba.
25) Jean Daniélou. Los símbolos cristianos primitivos. Biblioteca Marcaba.
26) Laus Deo et Agno: “Gracias a Dios y al cordero”.
27) Leopoldo Marechal. Descenso y ascenso del alma por la belleza, Editorial Vórtice.
28) Con esta aclaración comienza el epílogo de Jack.
29) Dibujo y texto extraído del libro “La geometría sagrada” de Robert Lawlor. Editorial Debate.
30) Angel Faretta. Del ensayo: “Cine, La superficie de las cosas”. Revista Fierro. Todas la notas de la revista Fierro fueron editadas en 2008 por Editorial Djaen bajo el iluminador título de “Espiritu de Simetria”. Angel Faretta es el más grande crítico de cine contemporaneo que desarrolló una teoría propia a la cual este ensayo le está en deuda.
31) J. Chevalier y A. Gheerbrant, Diccionario de los símbolos. Editorial Herder.
32) En algunas creencias populares, el alma solía imaginarse como una mariposa que escapaba del cuerpo después de la muerte. Los griegos llamaban “psique” a la mariposa. Psique, significa “alma”.
33) Estrella en latín es Estella.
34) Padre Alfredo Sáenz. El Santo Sacrificio de la Misa. Ediciones del cruzamante.
35) J. Chevalier y A. Gheerbrant, Diccionario de los símbolos. Editorial Herder.
36) Estos estadios podemos relacionarlos con el simbolismo de la mariposa y con la pasión, muerte y resurrección de Jesucristo.
Bibliografía
Aeropagita, Dionisio. Obras completas. Biblioteca de Autores Cristianos. Madrid, España.
Ancochea, Germán y Toscano, María. El simbolismo del número. Biblioteca de los símbolos, dirigida por Jaime Cobreros y Julio Peradejordi para Ediciones Obelisco. Barcelona, España.
Biblia de Jerusalén Imprimatur: 1975. Editorial Desclee de Brouwer Bilbao, España. Evangelio de San Lucas 9, 23. Salmo 15, 1. Romanos 8, 14-17. Evangelio de San Juan 11, 25. Apocalipsis 20, 6. Salmo 143, 10. Evangelio de San Mateo 11, 28-30. Apocalipsis 21, 15-16
La Biblia, El libro del Pueblo de Dios Imprimatur 1986. Traducción, plan de la obra y notas Pbros. Armando J. Levoratti y Alfredo B. Trusso. Versión digitalizada por la Fundación Clivus y fundación Epson. Bs. As. Argentina. Isaías 52, 13. Daniel 12, 3. Evangelio de San Mateo 5, 48. Exodo 25, 40. Evangelio de San Juan 15, 15.
Chevalier, Jean y Gheerbrant, Alain. Diccionario de los símbolos. Traducción de Manuel Silvar y Arturo Rodriguez.Editorial Herder. Barcelona, España.Corominas, J. y Pascual, J. A.1983.
Diccionario crítico etimológico castellano e hipánico. Editorial Gredos. Madrid, España.
Daniélou, Jean. Los símbolos cristianos primitivos. Traducción de Concepción Munuera. Biblioteca Mercaba. Bilbao, España.
Faretta, Ángel. Cine, la superficie de las cosas. Revista Fierro. Bs.As. Argentina.
Ghyka, Matila. El número de oro. Traducción de J. Bosh Bousquet. Editorial Poseidón.Barcelona, España.
Guenon, Rene. El simbolismo de la cruz. Traducción de Joan Mateu i Rotger. Ediciones Obelisco.Barcelona, España.1962.
Guenon, Rene. Símbolos fundamentales de la ciencia sagrada. Traducción de Juan Valmard. Editorial Universitaria de Buenos Aires. Bs. As., Argentina.
Hani, Jean. El simbolismo del templo cristiano. Traducción de Jordi Quingles. osé J. De Olañeta, Editor. Barcelona, España.
Lao Tse. Libro del Tao. Traducción de Juan Fernández Oviedo. Ediciones Andrómeda. Bs.As., Argentina.
Lawlor, Robert. Geometría sagrada. Traducción de María José García Ripoll. Editorial Debate.Madrid, España.
Saenz, Alfredo. Héroes y santos. Editorial Gladius. Bs. As., Argentina.
Saenz, Alfredo. El santo sacrificio de la misa. Ediciones del Cruzamante. Bs. As. Argentina.